NetscapeEl 28 de diciembre AOL (o mejor dicho, lo que queda de ella) emitía una nota comunicando una noticia que tarde o temprano debí­a producirse: la muerte de Netscape como programa y su paso al cementerio virtual (también llamado abandonware). A partir del 1 de febrero, AOL dejará de prestar soporte al programa, si bien podrá continuar descargándose, o accediendo a los foros y listas de discusión del programa.

Netscape realmente murió hace ya unos cuantos años. Y el causante de su muerte no fueron las malas artes de Microsoft (aunque sí­ le causaron heridas), sino los propios errores de Netscape. Recapitulemos. Una década atrás Netscape dominaba el mercado de navegadores, aprovechando un despiste monumental de Microsoft (eran los tiempos en los que Bill Gates creí­a en que serí­an las redes propietarias, y no las redes abiertas como Internet, los grandes actores de la comunicación en red). Tanto era así­, que incluso se permití­a el lujo de que el software no fuera gratuito (sí­ lo era para estudiantes o instituciones no lucrativas).

Microsoft, una vez se dio cuenta del potencial de Internet, contraatacó. Y lo hizo fuerte: regalando el navegador a quienes no lo tení­an y distribuyéndolo junto con su sistema operativo. Esta distribución conjunta fue el origen del famoso caso judicial contra Microsoft que ocupó miles de páginas en la prensa económica y del sector.

Las primeras versiones de Internet Explorer eran claramente inferiores a las contemporáneas de Netscape. Sin embargo, la cosa empezó a cambiar a finales de 1997, cuando Microsoft lanza la versión 4. ésta es perfectamente equiparable, e incluso algo mejor en algunos aspectos, a la versión 4 desarrollada por Netscape, que al mismo tiempo supuso una pequeña decepción en comparación con la robustez y calidad de la versión 3.

Si Netscape hubiera mantenido un producto superior a Microsoft seguramente las cosas hubieran ido por otros derroteros. Pero con un producto de similares prestaciones, por el que habí­a que pagar licencia, y con la capacidad comercial de Microsoft (sin lugar a dudas, el mayor activo de la compañí­a de Seattle) la guerra no iba a ser un camino de rosas. En pocos meses Microsoft consigue hacerse con la mayor parte de la tarta del mercado de navegadores, una situación que ya no se alterará y que persiste en la actualidad.

Aún así­, habí­a lugar para un navegador como Netscape, del mismo modo que Winamp tiene un hueco en el mercado de reproductores de sonido. Pero los acontecimientos sucesivos de Netscape (una empresa que cotizaba en bolsa) marcaron la sentencia final. La adquisición de ésta por AOL a finales de 1998 (quienes por cierto se habí­an decantado tiempo atrás por Internet Explorer como su navegador oficial) y las posteriores tribulaciones de la matriz no ayudaron a generar un competidor de Microsoft, sino todo lo contrario. La aparición de la esperada versión 6 en el año 2000 se saldó con un sonoro fiasco y oficializó la decadencia de quien tres años atrás dominaba el mercado.

Si bien Netscape ha muerto, nos ha dejado como herencia a Firefox, basado originalmente en código fuente de un navegador que deberí­a haber sido el sustituto de Netscape, y desarrollado de manera abierta.

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s